En el escrito, me acerco a la novela de López Nieves bajo una óptica particular: la del hipertexto. Al autor de Seva, eso puede que no le agrade mucho, pues, ante muchos ojos de la crítica contemporánea, eso lo instalaría en medio del frenesí posmoderno. No obstante, a mi entender, López Nieves se avalanza sobre lo que ya en Europa han comenzado a denominar como "Transmodernismo", o la trasgresión de la posmodernidad. O sea, si todas las Utopías han desaparacido, muy bien merece recordar que las hizo desaparecer, cosa que no se logra por medio de un nihilismo reduccionista y desintegralizante.
Para Rosa María Rodríguez Magda la transmodernidad es "el retorno, la copia, la pervivencia de una Modernidad débil, rebajada, light. La zona contemporánea transitada por todas las tendencias, los recuerdos, las posibilidades; transcendente y aparencial a la vez, voluntariamente sincrética en su “multicronía”... es una ficción: nuestra realidad, la copia que suplanta al modelo, un eclecticismo canallesco y angélico a la vez. La Transmodernidad es lo postmoderno sin su inocente rupturismo, la galería museística de la razón, para no olvidar la historia, que ha fenecido, para no concluir en el bárbaro asilvestramiento cibernético o mass-mediático; es proponer los valores como frenos o como fábulas, pero no olvidar, porque somos sabios, porque nuestro pasado lo ha sido".
Bueno, mi abuela, de estar viva, lo diría de otra manera: "No salimos de una mata de plátanos".
Hay otras músicas en el universo.
El ensayo completo lo pueden leer aquí:
http://www.otrolunes.com/html/otra-opinion/otra-opinion-n03-a07-p01-2007.html.
Peace on Earth.

