Comunión con la palabra escrita
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| POPULAR. La
Feria Internacional del Libro de Miami espera unos
300.000 visitantes. Cartel de la Feria
(abajo). |
Miami celebra la vigésimo tercera edición
de la feria del libro más importante de Estados Unidos.
Antonio Orlando RodrÍguez Especial para
Tiempos del Mundo
Hace poco más de un año, los huracanes Katrina y Wilma
hicieron de las suyas en el sur de Florida. Apenas tres
semanas después del paso de la segunda tormenta, cuando la
gente comenzaba a recuperarse de sus estragos, la Feria
Internacional del Libro de Miami abría sus puertas.
“No sé ni cómo la hicimos”, comenta Alina Interián,
directora ejecutiva del Centro de Artes Literarias de Florida,
una institución del Miami-Dade College que tiene a su cargo la
organización del evento. Este año, la Feria llega a su
vigésimo tercera edición y sus gestores confían en que la
naturaleza no les juegue una mala pasada.
Cuando en 1983 se anunció la realización de una feria del
libro, muchos no le vieron futuro a la idea. En aquella
primera edición, el evento duró sólo dos días y convocó a
25.000 personas. Hoy la Feria Internacional del Libro de Miami
está considerada la más importante de Estados Unidos.
“Tendremos alrededor de 350 escritores y esperamos unos
300.000 visitantes”, señala Interián.
Según Silvia Matute, directora de Fondos Generales de
Santillana-USA y miembro del comité organizador del evento, “a
los autores hispanos les encanta venir. Es un mercado nuevo,
complejo, que les despierta gran curiosidad. Es el evento más
importante para el libro en español en Estados Unidos”.
El escritor boliviano Edmundo Paz Roldán coincide: “No hay
feria [en Estados Unidos] que se compare en importancia. Aquí
hay espacio para los que escriben en español y para los que
escriben en inglés, algo que no ocurre en otras ferias, que
suelen olvidarse de que la literatura norteamericana de hoy
también se escribe en español”.
Aunque el cubano Emilio de Armas ha visitado la Feria en
distintas ocasiones en calidad de lector, este año participará
por primera vez como autor invitado.
Existe la opinión de que Miami es una ciudad sin vida
intelectual, sin espacios para la literatura, y pienso que
eventos como éste demuestran que no es así”, dice De Armas,
quien presentará su poemario Sobre la brevedad de la
ceniza. “La Feria es un catalizador que saca a la calle a
los lectores”.
El secreto de la buena acogida que el evento tiene cada
año, según Interián, es haber creado una fórmula exitosa.
“Combinamos el Congreso de Autores con la Feria al Aire
Libre”, explica. “A eso hay que añadir la Callejuela de los
Cuentos (un espacio para los niños), el Rincón de los Libros
Viejos, los Encuentros Literarios con Estudiantes, el Café de
Literatura en Alta Voz y los Pabellones Internacionales, donde
países como China, Israel, España, Brasil, República
Dominicana y Haití no sólo mostrarán sus libros, sino también
su artes plásticas, su música y sus tradiciones culinarias”.
Para el peruano Santiago Roncagliolo, ganador del premio
Alfaguara con su novela Abril rojo, lo mejor de la
Feria es su carácter bilingüe. “Puedes ver a autores como
Laura Restrepo o Martín Caparrós al lado de Safran Foer o Joan
Didion. Ninguna feria que yo haya visto antes ofrece eso”.
Este año, en la extensa nómina de autores anglosajones
aparecen Frank McCourt, Jonathan Franzen y Arianna Huffington,
entre otros. El Programa de Autores Iberoamericanos, con más
de 60 escritores, incluye a los chilenos Jorge Edwards,
Gonzalo Rojas y Robero Ampuero; los cubanos Daína Chaviano,
Ramón Fernández Larrea y Carlos Franqui; el español Eduardo
Lago; los argentinos Marcos Aguinis y Claudia Piñeiro; el
colombiano Juan Carlos Botero; los puertorriqueños Luis López
Nieves y Mayra Santos Febres; el mexicano Jorge Ramos y los
nicaragüenses Sergio Ramírez y Gioconda Belli.
Un caso singular es el de Isabel Allende: aunque la
presentación de Inés del alma mía, su nueva novela,
será en inglés, los organizadores de la Feria han aclarado que
la autora responderá también las preguntas que el público le
haga en español.
“Va a ser una experiencia única: una comunión con la
palabra escrita”, dice Interián”. Por su parte, Roncagliolo
prefiere ver las cosas con un poco menos de solemnidad: “Si la
Feria de Miami es tan divertida como en el 2005, me daré por
satisfecho”.
arodriguez56@yahoo.com |