En el proceso de dar aliento a esta iniciativa que en
esencia -y como su nombre bien lo indica- libera libros para
que su verbo llegue gratuitamente al mayor número posible de
lectores, Adiela descubrió que en Puerto Rico ya existía un
“liberadora” literaria que, de manera un tanto informal, se
dedicaba a dejar libros en diversos lugares públicos con la
esperanza de que llegaran a manos de quien los supiese
apreciar, disfrutar y -al final- liberar nuevamente.
Isabel Battería -co fundadora y moderadora del blog
literario Deriva.com- tiene entre sus pasiones precisamente
los libros, pero no como el coleccionista que atesora piezas o
el cazador que exhibe sus presas disecadas, sino como una
pertinaz enemiga del cautiverio al que muchos condenan esos
ejemplares que entre sus tapas albergan mundos alternos
construidos con tinta y papel.
“Los libros me han fascinado toda la vida”, dice con cierta
candidez esta singular libertadora literaria. “En mi casa no
había televisión y los libros suplieron con creces esa
carencia. Mi mamá es profesora de español en la universidad y
de ella aprendí a crecer leyendo. Esto de liberar libros llegó
porque un día, hace alrededor de año y medio, encontré en
internet un lugar que lo promueve y de inmediato supe que era
el sitio para mí. Desde entonces empecé a registrar libros y a
liberarlos en los lugares más diversos y tan lejos con en
París”.
Isabel señala que acogió con beneplácito la noticia de que
Adiela estaba trabajando en el proyecto de Los Libros Libres
de Puerto Rico porque hasta ahora su gestión había sido de
alguna manera un tanto solitaria, sin un coro considerable de
personas afines que estimulara el ejercicio. “Lo he hecho a
través de Book Crossing y creo que es fantástico que Adiela
esté organizando el movimiento en la Isla, porque no se trata
simplemente de liberar libros -que es el propósito fundamental
del proyecto- sino también de otras prácticas complementarias
que llenan diversas necesidades”, apunta. “Por ejemplo, hay
lectores que pueden estar interesados en alguno de los libros
que yo tengo en mi poder y que está listado en mi perfil
dentro del site en internet. En una ocasión uno de ellos se
comunicó conmigo por e-mail para proponerme un intercambio por
ese ejemplar. Asimismo, en otra ocasión yo había puesto en mi
‘wish list’ un libro que me interesaba conseguir y un miembro
de la comunidad me escribió para decirme que lo tenía y que me
lo deseaba obsequiar. Este es el tipo de dinámica que se puede
generar con Los Libros Libres de Puerto Rico”.
Con éxito en lugares como México, Estados Unidos y algunos
países de Europa, la liberación de libros debe vencer las
reservas con las que -por razones culturales- el
puertorriqueño percibe todo aquello que es gratuito. “La gente
desconfía, de entrada, de todo aquello que se ofrece libre de
costo o, al menos, no le da mucha credibilidad al valor que
puede tener”, añade por su parte Adelia, directora del
proyecto. “Esa es la idiosincrasia nuestra. No hay la
costumbre de dar gratuitamente cosas de valor, como lo puede
ser un libro, sobre todo si es uno que a nosotros nos ha dado
placer y nos ha enriquecido. Creemos que con esta iniciativa
la gente puede empezar a romper con esa mentalidad y descubrir
los placeres tan grandes que hay no sólo en leer, sino también
en compartir esas lecturas”.
En esta dirección se dirige la primera actividad de Los
Libros Libres de Puerto Rico, convocada para el martes 7 de
febrero a partir de las 7:30 de la noche en el espacio de
AREA, en Caguas, donde habrá una surte de casa abierta para
demostrar de manera vivencial como cualquier persona se puede
hacer miembro de la entidad y así estar listo para registrar y
liberar libros.
“Se trata de nuestra primera reunión y queremos que
transcurra de manera un tanto informal y cómoda, para que
todos conozcan de primera mano lo que esto significa”, comenta
Adiela. “Nos acompañarán esa noche diversas personalidades
ligadas al mundo cultural de Puerto Rico, en especial al
contexto del libro, entre ellas Rosario Romero, de la
Editorial del Instituto de Cultura Puertorriqueña, y el
escritor
Luis López Nieves, quien acaba de publicar con la
editorial Norma la novela El corazón de Voltaire. También
habrá registro en vivo a través de varias computadoras
conectadas a internet para que los usuarios se familiaricen
con el proceso y constante lo fácil y gratificante que
es”.
Para esta reunión, se pide a cada asistente que lleve dos
libros -que haya leído y que le hayan gustado, por supuesto-
para pasen a formar parte de un lote cuyo 50% será adjudicado
mediante un sorteo entre los mismos asistentes, con el
propósito de que cada uno de ellos se lleva a casa un libro.
El 50% restante será liberado por Los Libros Libres de Puerto
Rico como parte de su gestión.
Para más información, entrar a la siguiente dirección:
www.loslibroslibres.com.