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De politólogo a
novelista
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 ESCENARIO / Baltazar Vázquez
| Por:
Eliezer Ríos Camacho Redactor
ESCENARIO
El
licenciado Juan Manuel García Passalacqua exuda entusiasmo y
alegría al hablar de su incursión en el género de la novela. A
cinco meses de haber publicado "La séptima vida" se ha agotado
su primera edición y lleva adelantada la que será su segunda
novela, "Tú no sabes nada de la vida". Esto ha provocado en
quien por décadas se destacara como analista político de verbo
duro en radio y televisión, un replanteamiento sobre su
desempeño en ese ámbito.
"Para mí fue una sorpresa
enormemente agradable que
Luis López Nieves, Mercedes López Baralt y Roberto Ramos Perea hicieran una presentación tan
magistral de mi novela. Me dieron una bienvenida al género de
la novela y tratándose de ellos, si me dieron permiso me senté
a escribir la próxima. Ese paso de analista a novelista no ha
sido fácil. Es un paso que tomé basado en lo que he aprendido
de los estudios con los que me he acercado a la historia.
Estos básicamente son tres: los estudios postcoloniales,
teoría que desarrollan los miembros de países colonizados que
viven ahora en sus antiguas metrópolis, desarrollado sobre
todo por los palestinos en Nueva York; los estudios
culturales, surgido de los teóricos jamaiquinos que estudian
las relaciones culturales de Inglaterra y los países
africanos; y los estudios subalternos que son la teoría
desarrollada por los hindúes con respecto a la relación
cultural de India e Inglaterra, lidereados por Salman Rushdie.
Esas tres corrientes todas surgidas en los últimos 20 años me
han convencido de que tenía que dar el salto de analista
político y novelista.
¿Entiende que le afectó a su
credibilidad su participación en la radio en un programa que
fue duramente criticado, así como en espacios televisivos que
no son noticiarios?
—Precisamente eso es lo que me
llevó a dar el paso de analista a novelista. He sido analista
político en los medios masivos con un "rating" estimado en 400
mil personas diarias, cuando estuve fijo en la radio. Sin
embargo, he comprendido que eso no necesariamente es lo que
mueve la historia de un pueblo, que lo que realmente la mueve
es lo que se trabaja desde el plano intelectual. Entonces lo
que siempre rechacé ... (entonces toma en sus manos una foto
de su biblioteca en la que aparece la primera facultad del
Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de
Puerto Rico, Concha Meléndez Margot de Arce y Antonio S.
Pedreira y su padre Manuel García Díaz) Yo vengo de aquí y
quizás como reacción a eso me convertí en polítologo y
fututero; rechazando el calificativo de intelectual. Eso
provocó que fuera atacado por los sectores intelectuales. He
debatido sobre la función del intelectual frente a la masa y
se me acusó de traicionar mi intelectualidad.
Ahora
aparezco en los medios masivos por invitación. A los 68 años
de edad puedo afirmar que mi función como politólogo fue un
error; me debí haber dedicado a la literatura; mi reacción
ante el rechazo de la intelectualidad no debió haber existido,
y si tengo tiempo voy a probar que puedo ser mejor novelista
que analista.
Dentro del marco de ficción y realidad
que presenta su novela "La séptima vida" usted habla de un
gobernador de Puerto Rico llamado Rafael Romero, de manera que
fusiona en una misma persona a los ex gobernadores Rafael
Hernández Colón y Carlos Romero Barceló. ¿A su entender son la
misma persona?
—Es mi manera de hacer una crítica hacia
ambas personas. Ellos son iguales en el sentido de que no
lograron resolver la colonia. Ambos ocuparon la gobernación en
varias ocasiones y no lograron adelantar nada.
¿No le
resulta irónico que después de tantos años de presentarse como
adversarios, de tanto atacarse ante el público, hayan
terminado siendo tan parecidos?
—Yo creo que el fracaso
los unió.
Habiendo asesorado a los gobernadores Luis
Muñoz Marín, y Roberto Sánchez Vilella, incluso al presidente
Jimmy Carter, figuras que han dejado huella por haber salido
airosos dentro de la política sin dejar de lado la
caballerosidad, el debate de altura y el acercamiento
humanístico al mismo quehacer político. ¿qué opina de la nueva
cepa de políticos?
—Eso lo respondo desde mi próxima
novela. Hay un capítulo sobre la noche antes de firmarse la
Ley de la Mordaza en el que Muñoz Marín y Albizu Campos se
intercambian cartas. Se titula "Entre el sable y la pluma" y
es para significar la diferencia entre estos dos líderes y
todos los demás; la estatura histórica y moral de personas
como ellos y lo que tenemos hoy en la política.
Yo he
encontrado en la novela el modo de contar de presentar sucesos
históricos en un contexto más asequible al lector, que en un
libro de historia lleno de notas al calce porque hay eventos
históricos que son demasiado fuertes como para digerirlos del
modo tradicional.
Continuando con la figura de Muñoz
Marín, de quien fuera ayudante especial durante su gobernación
y parte del grupo denominado "los 22" (líderes jóvenes que
contribuyeron en la promoción e implantación del Estado Libre
Asociado, Passalacqua adelanta que la Fundación Luis Muñoz
Marín se apresta a publicar una serie de libros bajo el título
de "Conversaciones en el bohío", que recogen las
transcripciones de las conversaciones que el gobernador
sostuvo con sus asesores y allegados cuando se disponía a
escribir sus memorias.
"El primer tomo recoge las
conversaciones que sostuvo con Roberto Sánchez Vilella en la
que Muñoz le dice, en alusión a Albizu Campos: "tenemos que
hablar de los rayos atómicos"; y Sánchez le contesta "y
tenemos que hablar del indulto". Ellos saben de lo que están
hablando y así aparece en la transcripción de las grabaciones,
pero luego en la conversación nunca hablan de esos dos
asuntos. Estos libros van a estremecer al país.
Otro
aspecto que será revelado en esta nueva serie de libros es que
la razón para el apresamiento y enjuiciamiento de Albizu
Campos no fue la revuelta de 1950 en Jayuya, sino la revuelta
en la penitenciaría estatal que le precedió, en la que se vio
involucrado hasta u miembro de la KGB en Puerto Rico y la
esposa del entonces presidente Roosevelt. Son asuntos tan
duros que no se pueden digerir en un texto histórico. El libro
"Las causas de Vicente Géigel" recientemente publicado por
Néstor Duprey adelanta datos sobre este personaje
soviético.
"A los 68 años de edad estoy más
entusiasmado que nunca porque por fin se van a conocer muchos
aspectos aun ignorados de nuestra historia".
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